lunes 12 de marzo de 2012

La Toma

Te aprendí de memoria
cada espacio que tenias
era como un pizarron lleno de matemáticas
números
y palabritas.
Lo que es triste no es irse con las manos vacias
porque me voy con varias cosas.
Lo triste es que el colegio una vez tubo
otras personas
otros aires.
El maldito portero era otro viejo culeado.
Uno simpático.
La tía del almuerzo era linda
Y el menú venía lleno de ensaladas.
Ahora es todo digital
No puedo comer una pastilla y quedar bien.
Pienso en drogas
para olvidar que tengo hambre en esa salita
para no sentir pánico mirando el pizarron
lleno de matemáticas.

Habia una alumna destacada
tenia anotaciones en la hoja de vida
por destruir a veces el pizarron.
Por intentar asfixiar el colegio
y por engañarlo para que despues le guste ser asfixiado.
Llegó el invierno y el colegio estuvo en toma
Y bajo revoluciones y revoluciones
ella siempre estuvo con la bandera
sin polera
en el techo
gritando feliz a todo pulmon.
Borró el pizarrón y lo colocó afuera.
Escribió en él "EN TOMA".
Y todo rastro de matemáticas
se olvidó.
Llegaron los pacos
y sacaron con globos aerostáticos el colegio.
Ella cayó por el ventanal
y afuera quedó.
Llorando colegio y llorando alumna
fueron separados.
El pizarrón restaurado
comenzó a lucir ecuaciones de nuevo
para otras personas
otros aires.
Y ahí llegué yo...

Te aprendí de memoria
cada espacio que tenías
era como un pizarrón lleno de matemáticas.
Me daba lo mismo el maldito colegio
desde chico aprendí a hacer la zimarra
por diversion
por querer escapar.
Por juego.
Crecí y empecé a mirar chiquillas
a fumar por monería para 'encajar'
y despues a fumar para salir de la realidad.
Hasta que en otra toma
me quedé siempre ahí.
Tuve cualquier drama con mis viejos
porque les cargaban las tomas y la weá
"Esos comunistas nunca aprenderán"
A mí no me importaba el sistema
quería encontrar mi madriguera
mi hogar
y vi esa toma como una oportunidad.
Miré películas con los cabros.
Hicimos congresos.
Hice clases
Pintamos cosas.
Fumé
Tomábamos de vez en cuando
Y tambien a una niña me la culié en el baño.

No llegaron los pacos a desalojar la toma
El movimiento fue decayendo
hasta que nosotros mismos depusimos la weá.
Yo amarré globos en todos lados
y la estructura se elevó, como película de monitos.
Nos fuimos pal monte.
Con unas botellas, la guitarra
y unos panfletos que quedaron botados.
Puse una huerta en el techo
Un invernadero en una sala
Un corral en el patio.
Crecí...
Pero la estructura no dice niuna maldita palabra.
Y
matriculado en la weá
rompí papeles y lo dejé todo ahí.
Le volví a poner globos
y lo mandé de aonde vino.
Me quedé sentado en el monte, llorando.
No iba a haber nunca una oportunidad así.
De vivir contigo, tranquilito y feliz.

Volví a la ciudad
y desde este escritorio, te escribo
Nunca vai a leer la weá
pero pichula que me importa.
Ya no me gustai.
Ahora 'encajo' supongo.
Puede que sea más normal ahora
más heterosexual
más católico
más ciudadano
más científico
pero nunca te voy a olvidar.
Esas veces en que me gustó morir asfixiado.
Te aprendí de memoria
cada espacio que tenias
era como un pizarron lleno de matemáticas.
Pero me cargan las putas matemáticas.
Ahora voy a la universidad
y me siento un burgués de mierda
pero, ¿sabes qué?
Planeo tomarme la weá
Y si me echan
Puta la weá, agarro mis cosas y a la chucha.
Pero si resulta
Nunca
Jamás
La voy a soltar.

Te olvidé de memoria
Ahora estoy en toma
en esta universidad.
Tengo una bandera en la mano
y una huerta en el patio.
Y si vienen los pacos
Lleno esta weá de globos
Y al monte nos vamos.

sábado 17 de diciembre de 2011

La caverna

De tus ojos no venían las sonrisas reales que esperaba escuchar. Y como yo soy el que busca las causas, creyéndome quizá qué cosa, me aferro al árbol central del paraíso y no lo suelto hasta que la hipótesis es imposible de refutar.

El sol no tiene sombras. Eso está claro. Somos nosotros los distintos a los demás animales que caminan en 4 patas y ven siempre su sombra. Nosotros fuimos hechos con la vista al cielo, y es una pena porque creemos que no tenemos sombra. Miramos los pájaros y queremos volar. Es de noche y nuestra sombra siempre desaparece. No podemos abandonar la dimensión, ni los vórtices que nos hacen escapar de ella.

Puedo decirte que el final jamás llegará. Un efecto a largo plazo que demorarás años en descifrar. Pero es trampa. Si Platón se queda dentro de la caverna, muere feliz y sin sombra. A eso voy.

A los demás perros ese cuento del cariñito en la cabeza y después nos vemos. El zapatazo en el suelo corrobora la teoría de que el perro se debe ir, se debe alejar, debe volver a "la calle". Me faltan mentiras para poder decir la verdad todavía, así que a mí el cuento del perrito, no, por favor. Los perros son fuertes. Tienen colmillos. Yo no hago nada.

Lo que soy en verdad es una mezcla rara de “puedo ser” y “ni cagando soy”. Es como el juego de la no-decisión que admira el profundo espacio del infinito antes de efectuar la elección. En el cachipún tienes tres opciones, tijera, piedra, papel, ganar, perder o empatar. Nada más. Fuera de eso el juego no sale. En la vida hay más variables, ciertamente, pero es un número al fin y al cabo, así que vale la pena escapar. Es un crimen en verdad decir que la vida “es así”, o “la vida es como”. La vida no es. Uno la hace. No es triste, uno la hace triste. No es difícil, uno la hace difícil. Si es corta, lo mismo. Si es para quedarse de brazos cruzados, para convencerse, para admitir, para errar, para vagar, para dudar o para ser mártir, es exactamente lo mismo. A la mierda eso de “se hace camino al caminar”, pero por favor, un poco más de verde en los bronces…

No es necesario contar la verdad. Nunca lo fue. Así que como has recién descubierto, este largometraje escrito que pasa por mi cabeza y toma atajos de pronto, no es una confesión. Es más bien un fluir de conciencia, una lluvia de ideas. O un desahogo. Algo como que no puedo decirlo a nadie, o lo digo todo el tiempo, las dos y ninguna (entonces cuatro y ninguna, pero sumarían cinco, y al ser cinco y ninguna, sumarían seis), pero es algo que siempre he sido, algo en lo que siempre pienso. De eso estoy seguro. Y ese ejemplo me sirve para demostrar que dentro de los límites de mi conocimiento propio, puedo decir que soy como un incendio controlado, una explosión, una tormenta, y una praderita de suaves pastizales y viento tibio. Un desastre. Mi propio desastre. Mi desorden. Mi quizás metro cuadrado que nadie controla. Porque así como se controle, se descontrola al mismo tiempo, cuando se define algo aparecen más dudas. Cuando creces, te das cuenta de que hay cosas más altas que tú, cuando te agachas ves cosas más pequeñas que tú. Cuando nadas, piensas siempre si podrás nadar más, ojala que la fuerza te alcance, ojala el río no se agote. Cuando te cortas el brazo te preguntas si alguna vez vas a morir. Cuando estás a punto de hacerlo, pero a punto, en un punto crítico, titubeas en la posibilidad. Siempre titubeas en la posibilidad. La entropía es la única que definirá la decisión final y todas esas decisiones son tú. Tu propia cabeza, tu metro cuadrado. Tu caverna de Platón. Tu paraíso sin árbol de la ciencia. Ciego, pero puta la huevada que es tranquilo. El gato de Schrödinger.

-Si te vas, me vas a terminar de matar.
-Entonces vámonos…
-No, sabes que quiero mucho a mis padres como para irme de repente.
-…
-En verdad, me gustaría irme.

Y a esto como me hubiera gustado agregar:

“En realidad no tengo ni una puta idea de lo que quiero en la vida. Ese es el punto. Junta curiosidad y competitividad y me tienes a mí. En la palma de tu mano. No hay creatividad, ni tolerancia, ni siquiera bondad. Así me defino. Dos cosas. No integrales ni derivadas, ni modelos hipotéticos nunca-probados. Pero el modelo dura 20 años. Y yo tengo 19. Me quedan un par de meses y ya siento el caos, como quiere salir de los límites, ya la tentación que tengo de aplacar el caos y el infinito respondiendo preguntas, investigando, salir de la caverna, probar la manzana, crecer, agacharme, cortarme, abrir la caja, es insostenible. Mierda. No tengo idea de lo que quiero en la vida”.

A lo que probablemente esto hubiera sido mi respuesta:

“Mira, ése es asunto tuyo. Si quieres irte, vámonos. No estaré esperando para siempre. Esta es una etapa quizás. No importa. Te preocupas demasiado por todo. Eres blablablablamente inmaduro, tremendamente asdasdasdadamente inmaduro”.

Mi respuesta ante todo es huir. Putos parásitos que me hacen crecer en un abismo. O responder un par de preguntas y hacer crecer la sed de más y más y el infinito. Nada nunca será suficiente.

Mira en los ojos del perro y dime qué ves. Qué mierda ves. Un par de cosas. De seguro no verás curiosidad, ni tampoco competitividad. Nuestra competitividad es distinta, a eso me refiero. Ellos compiten por su vida, yo compito por juego casi, de mentiritas.

Blablablablamente inmaduro. Asdasdasdasdasdamente inmaduro. Fhagsdkasd ajsdha hajsdhohqwkjha. 129073hjashdlkahsd 1283 sad 9243jhasdhkasd.

De pronto me escapo de todo, generalmente después de alguna crisis. Y es un alivio no sentir este tormento. Es un alivio dejar de sentir este bum, bum, bum, del corazón. Para mí, al menos, como si siempre estuviera asustado, enrabiado, a punto de salir corriendo. Sea donde sea que voy, siempre compruebo que soy algo distinto. Puedo ser la oveja, puedo ser el perro, puedo ser el malo, el bueno, puedo hacerme el listo, puedo hacerme el imbécil y ser más feliz, pero no puedo decidir nada. Porque de estas características hay 7 billones. Yo no quiero ser como lo son 7 billones. Pero sería matemáticamente imposible ser distinto a 6,999999999 x 109 posibilidades.

Y paz. Y basta.
______________________

de "Parásitos" (Matías Veguiño. 2011)

sábado 10 de septiembre de 2011

El gato

-¿Qué creis que debería hacer?
-Bah... cómo voy a saberlo yo? Se me hace agua la boca por darte ideas estúpidas que no vas a hacer...
-Pero dime algo al menos!
-¿Y me harías caso si te dijera algo?
-No sé... Supongo. Estoy desesperado.

No tengo ni la menor idea de qué mierda decirte. O sea, te conozco demasiado. Eso, a pesar de que es ventaja, me es desventaja. Cómo decirte que de veras sería bueno que te quedaras y dejaras que la mina esta se vaya. No me harías caso. Nunca me hiciste caso. Nunca me tomaste en serio, de hecho...

Yo, en todo caso, no soy un tipo para tomar en serio. De hecho impulsé yo la doctrina del alachuchísmo. No sé... en un comienzo era por jugar con todos. Como cabro chico. Despues le argumenté el hecho de que sería bueno salvarlos de su sistematización culeada neoliberal, occidental, civilizada, y otras mierdas para que sean nada más que más felices. Porque de un día para otro dejaron de sonreír. Y yo empezé mi plan, cada vez más maquiavélico por "liberar sus mentes".

No era cosa compleja, era bastante simple la verdad. Tomar vino cuando no era la hora, decir algo cuando todos callaban, tirar la talla por ahí. Cosas medias espontáneas tambien. Como cuando íbamos hablando en el mall una vez, en el segundo piso y llegamos a la conclusión de que el sistema era una verdadera mierda y nos daba todo asco, y mientras hacía gestos para intentar vomitar, me arrojé a la locura y me lancé casi cinco metros desde el segundo piso y me saqué una rodilla, me rompí la clavículo y un brazo, aparte de un TEC abierto bastante divertido. Desde ahí que no pude levantar el brazo izquiero más arriba del hombro. Tenía como tornillos... Entonces, si alguna vez me quedo en una isla perdida por ahí, no voy a poder hacer señas a algún helicóptero rescatísta, porque no voy a poder levantar ambos brazos. No, levantar el derecho no sirve. Creerán que es chacota, que los estoy saludando, no que me muero de hambre y necesito volver a la ciudad, al internet, a mi cama, a mi casa, a mi botillería favorita.

Responder entonces a esa pregunta reduce mis probabilidades de certeza. O de consecuencia. Sabías que podía decirte cualquier blasfemia. Te arriesgas, entonces. Entonces no entendiste nada. Te digo una estupidez y hacemos lo mismo de siempre? Te tengo cariño despues de todo, y quiero seguir hueviando, así que mejor indago en alguna respuesta más sútil a "deja que se vaya la perrita". Además, el lunes vamos a grabar el disco, entonces sería mejor no llegar peleados al estudio.

Ah! Tambien eso. Tenemos una banda. Qué quieren, que me quede en casa callado cuando puedo tocar el teclado? Además, el hijo de puta suena fuerte. Y bien. O yo toco bien. Nunca he creído que toco bien. Nada más toco. Hago las letras. Improviso. Evoluciono. Creo... O no creo, tambien. Dios. Me salen lindas las cagás de letras. Eso dicen. Las perras las cantan, y algunos las cabecean y las corean. No salen en la radio, pero mierda que me vale.

Vivo con este sujeto y la mina de este sujeto. No, yo no estoy pololeando. Me da paja. Todo me da paja en realidad. Bueno, cuando tenga alguna curiosidad que me sobrepase me enamoraré de alguien otra vez, vale? Estuve. Pero no, soy muy loco. Llegué curado a la casa una noche y me empezaron a hacer preguntas. Me tiraron hasta platos. Yo ni de mi culo sabía. Según me contaron, traté de golpearla. ¿Seré muy violento? Siempre fui así. Nunca he cambiado. Es que... siento demasiadas cosas todo el tiempo. Es la curiosidad, me dijo alguien. Suelo tocar el teclado en la mañana antes del almuerzo, porque hace años que no desayuno. Con audífonos, el computador conectado, volada máxima. Una vez estuve como 20 horas seguidas... Pero descubrí que mis audífonos grandes les daban ventajas a los otros convivientes de la casa. Una vez quise tomar el cenicero que se me había quedado en el estante, y mientras caminaba me olvidé que los audífonos, como dios los inventó, tienen un cable que no es infinito, sino que se limita a unas cuantas decenas de centímetros. El jack se disparó, y como no había demos, ni pistas, ni sustains, no se escuchó nada. Me saqué los audífonos un tanto asustado, casi corriendo a desactivar el sonido del PC, suponiendo que el volumen subiria como de golpe en estallido para el ambiente. Pero no sonó nada, obviamente. Y escuché al sujeto este y su mina, en la ducha, metiendo ruidos de sexo. Más de la sonrisa que esbocé y el poco interés relativo, me salió la famosa curiosidad, esa misma que hace al gato negro cruzarse supersticiosamente frente a algún imbécil. Así que una vez que estabamos harta gente en la casa les pregunté abiertamente. Claro que no me respondieron. Así que los drogué a los 2. Tuve la sensación de diversión, y la curiosidad creció. Le pregunté a solas a mi amigo. Dijo que era algo que tenía que sentir, que cómo mierda nunca lo había sentido. Dije que sí, pero la cosa era la nueva curiosidad. Ya no era el pendejo de antes. Entonces hice esas cosas que nunca hago, y comencé a besarlo hasta el punto en que la gracia de la droga me permite olvidar. Al otro día seguí con la mitad de la duda. Y el carrete se repitió, pero hice lo mismo con su mina. Tampoco me respondió, al menos no lo que yo quería. Y que de hecho me podía decir, perfectamente, pero la gente no sabe hablar. No hace buen uso de la palabra, que tan bonita que queda en un poema. Entonces, claro, me metí con ella. No conforme con el asunto, en otro carrete, entré a propósito con la mina al baño mientras estaba mi amigo. Los metí a los dos a la maldita ducha, y me quedé dispuesto a ver la acción. Aún no me conformaba. Me aburrí y me saqué la ropa y me uní, haciendo por razones matemáticas entonces, un trío. Al otro día al fin pude sentir al gato como un zombie mutante.

No sentíamos una atracción física mi amigo y yo. Pero si pasaba algo, era como normal. No tiene sentido cuando nada más se lee, pero en el acto sí lo tiene. Una imagen podrá decir muchas mil palabras, pero el acto lo dice todo. Ni la descripción, ni la prescripción, ni el análisis. Entonces una vez, despues de un concierto privado para el cumpleaños de alguien, se armó como una especie de orgía. Ya, a eso no le encontre mucho sentido. Pero entre nosotros, en privado, la banda nada más y alguna que otra loquilla invitada, o alguna dama de servicio en ejercicio de su oficio, la cosa sí agarró más sentido y el acto sirvió como explicación. Ahí pasó algo. La banda se hizo mejor. Grabamos un disco. Nos contrataron como banda estable en un bar. Y yo, lo disfrutaba. Dos sujetos se agarran a combos y todos corren por separarlos. No estoy de acuerdo. Déjenlos pelear, a uno que se desquite y al otro que aprenda a defenderse. No me refiero a que se maten, ya ahí creo que hasta yo intervengo. Y uno contra uno, claro. Pero todos evitan conflicto. Evitan roces, evitan combos, pero es lo único que quieren, sueñan con romper el equilibrio. Hijos de puta, débiles todos. Supongo que es porque soy chico. Me falta, dirían mis padres, si supieran que alguien muy lejano a su hijo y a toda su familia cuenta este tipo de relatos. Soy la oveja negra. Mefisto. John Frusciante, tocándo "Dying Song". Andrew Largeman, en Garden State. Algún inglesito, suicidándose.

En mi habitación, una vez de esas en que pololeaba, tomé la grabadora y comencé a hacer mi manifiesto. A maldecir todo. Que dios no existe, que yo soy dios y que tú eres dios. Que el arte se está pervirtiendo y vendiendo. Que algunos mueren de hambre y otros comen con tenedor de oro. Que el planeta caga mientras nosotros vemos tele y tele y tele. Vamos al banco, al cine, al supermercado, al mall, y si se corta la luz cagamos todos. Mi polola se acostó a escucharme con atención y una botella de brandy. La miré extrañado. Lo extraño no era su atención, ni su falta absoluta de ropa. Era el puto brandy. Dónde lo había comprado, dónde lo vendían a esa hora, con quíen fue -porque tambien soy inútilmente celoso-, de dónde sacó plata. Seguí hablando y ella empezó una especie de ritual íntimo, porque se escuchaban mini-orgasmos en toda la cinta. Yo hablaba y me faltaba el aire, la saliva, el respeto, y demás cosas que son vitales pero se corrompen con vicios como el cigarro, el alcohol y la imitación constante de súper taldo. Se me acabó, por supuesto, la cinta. Había cumplido 2 horas hablandole a la nada. A las paredes, creo. O al super-yo que escucharía la grabación algún día. Tiré el puto aparato por la ventana, enfurecido de lo finito de su cinta, apostando a que sobreviviría al golpe por razones de dureza de material. Mi polola me rugió a que saltara sobre ella. Le dije que cómo, que estaba hablando, que no tenía excitación ni en la sección XXX de mi cabeza. Y lloró y lloró hasta que mi casa derrumbó, tiré las sábanas a la mierda y la ví desnuda. Algo pude hacer, según, tambien, o deberia decir por supuesto, no, creo que según estaba bien, algo pude hacer, según me lo recita mi memoria, frente a la excitación, a la cinta arrojada, al brandy y las ideas pseudo-político-filosóficas que acababa de chcuhetear 2 horas.

Eso me hacía querer mi ambiente. Y a mi amigo. Y su ex no valía mucho la pena.

-Deberías quedarte. La verdad, quiero decirte algo sensato alguna vez en mi vida. No quiero perderte. Estamos de lo mejor. Además a tí no te gusta tanto, sino no la habrías engañado. No seai mentiroso, ahueonao.
-...
-Sip, a veces conocer mucho a la gente es malo.

Dicho esto, me levanto y corro hacia la mesa. Salto y caigo de guata en todos los vasos y las botellas. Un cenicero salta en mi cara y trago cenizas. Esta es mi puta casa. Yo hago lo que quiero.

lunes 5 de septiembre de 2011

donde está...

Señores, señores, señores...
sólo les vengo a decir
que quizás puede ser un error
girar sus mundos en torno a este sol.

¿Y qué valor tendra al respecto
vivir dirigidos en linea imaginaria?
Dejando los numeros inquietos
¿no es acaso como todos deben vivir?

Si se quieren quedar aquí,
de vez en cuando carne y juguetes les vendré a dejar.
No lloren por lluvia y por frio.
Son mis amigos, todos juegan conmigo.

Algún buen perro demás que me persigue,
en una especie de viaje espiritual.
Una vida al camino es buena vida.
Da lo mismo si es en circulo, cuadrado o espiral.

"Fuego, vino y canción,
y un poco de magia,
a la luz de la luna.
Y todo lo demas puede quedarse donde está"

Peticiones de una cancion al rio
salieron de tres sonrisas y algo más.
Ya no te pediré formalidades.
Quiero pensar que puedo hacer algo siempre más.

Peces sin sal en tu alma
te hacen gritar, te hacen mentir, te hacen dormir.
Pero a la sombra de un arbol llamado Nahuel
a la mierda los detalles del espejo de la luz.

"Fuego, vino y canción,
y un poco de magia,
a la luz de la Luna.
Y todo lo demás puede quedarse donde está"

Espera al amanecer pa' irte.
Somos hartos los que te cuidamos de lejos.
Ven pa' aca que una canción quiero tocar.

Si abandonas alguna vez lo que eres
algo que nadie sabe y nadie entiende
ahi morirá.

Y todo lo demás puede quedarse donde está.

miércoles 27 de julio de 2011

Reventarte (parte II)

Tenia la puta idea de que si te invitaba a salir y a caminar se iba a solucionar todo. No sé... impulsos culiaos que me dan de repente, de olvidarme del plan maestro y dejarme llevar por lo que mi corazon de verdad quiere. Esa huea si que molesta. Y me dejé llevar caminando hasta la plaza, donde te llamé y me contestaste con caña y me dio rabia porque siempre te queria tener bajo mi control. Esa huea de que si no sales, te pierdes la vida y todo se va al carajo, es pura mierda. Estaba nublado y hacia mas frio que la mierda. Todavia era de día, pero como estaba así de nublado, no se podía adivinar la hora porque estaba todo gris y gris y gris, y no se qué me daba, puede ser pena, o podía ser rabia, no sé, y esa rabia que está como palabra en un diccionario, en la sección donde salen las palabras con R. Caminamos y fumamos, y seremos hueones o qué, pero era obvio que si caminábamos fumando nos ibamos a cansar. Quería conversar contigo, contarte la mierda, pero justamente tienes razón porque no hay nada que conversar. Me sentía un completo orco, con casco y hacha y todo. No sé por qué. Serían los hongos, no sé. Por qué será que siempre que no te puedo hablar de lo que yo quiero porque tu no me dejas me da rabia. Bueno, te dije que me daban ataques de pánico en la noche y que tu ya no eras la solucion a mi problema de no poder dormir. Quizás me habías dejado de gustar, te dije. Eso como que detonó algo en tí, pero te hiciste el indiferente. Te dije que tenía ganas de caminar al lado tuyo, no abrazarte, no violarte, no pasar la eternidad contigo, solo caminar al lado tuyo, y reirme y fumar, y tomar porque es bacán caminar ebrio. Eso te dije, con esas palabras. Tu no hablaste más. Te hiciste el pesado, el hueon de mierda que me anda haciendo rabiar. Pero no me dio rabia porque tenía razon, nada más quería caminar al lado tuyo, no entrar en tu cabeza y saber qué mierda querías. En todo caso siempre supe lo que querías, y quizá era la única persona en el mundo que lo sabía, reconócelo mierda. Me carga pensar sobre las hueaas que podrían haber sido y no fueron, porque encuentro que se pierde el tiempo. A veces pienso que a tí te gustaba que hubiera un hueón atrás tuyo, como que te daba coraje y seguridad. Me da rabia pensar en eso, asi que prefiero creer que no era así, y es ese creer que aparece en el diccionario en la seccion de palabras que empiezan con C. Te dije que el cuadernito que me habia pelado de tu casa no lo iba a terminar de escribir, y que en todo caso jamás te lo mostraría, que tu no debías nunca verlo. Te lo prohibía.
Tambien te dije que no eras nada especial despues de todo. Fui un poco cruel contigo, la verdad quería que te enojaras, quería que te sintieras mal por no haberme hecho caso. Siento cierta leve sensación de que te aprovechabas un tanto, de que yo hiciera lo que tu pedias, que anduviera siempre pensando en ti, que te anduviera cuidando a veces, preguntandote si tenias frio o si querias fumar. No sé. La verdad no sé.
Y fui llenandote de mierda hasta que te enojaste y me empujaste. Pensé que al fin lo había logrado, hacerte sentir alguna mierda, aunque fuera rabia. Me paré y te mandé un combo en plena cara. Te moviste un poco. Me tomaste del cuello y me empujaste a una pandereta que había. Te pegué en el brazo, para doblartelo y que me soltaras. Me soltaste y aproveché para seguirte golpeando, daga dan daga dan da, un golpe tras otro y otro y otro, por todas las putas veces que me golpeaste tu, mierda, otro tras otro, para sacarme toda la puta rabia, otro y otro, y la sangre volaba, y me recordabas a mí y al suelo de esa casa que quedó lleno de la sangre mía que tú me sacaste una vez. La rabia en tí te dió más fuerza de la que yo creía y me respondiste. Quedamos casi igual, hechos mierda, con la cara llena de sangre. Nos miramos un momento, como a punto de cagarnos de la risa, como siempre terminabamos nuestras peleas. Pero no. Algo en tí se había detonado, y yo sabía que era rabia. No quise hacer nada. Mirarte. No atinaba ni a sonreirte, me controlé para no hacerlo. Quería que actuaras tú primero. Avanzaste unos pasos y me abrazaste, como pidiendome disculpas. Pidiendome disculpas por todo lo que habia pasado, desde el comienzo, de cuando te conocí. Todas las veces en que me habías hecho llorar. Todas las veces en que le pegaba a las paredes porque tu no estabas cuando yo quería sacarte la mierda. Y pese a que te abracé de vuelta, fue un abrazo por protocolo, fraterno, no tenía bronca contigo. Pero te susurré al oído: "No quiero escuchar ninguna puta disculpa por esto, ni ver una puta lágrima, mi hermano, hijo de la gran perra conchatumadre". Quizás fui un poco cruel. Me soltaste unos segundos despues. Me miraste. No te abrazaría yo de vuelta. No te diría nada al respecto. No te tomaría los brazos. No te besaría. No tendríamos nada nunca más. No pensaría más en tí. No pensaría en violarte. No me importaría nunca más si tenías frío o no, si querías fumar o no. Pero en buena si, sabía que eras mi amigo en todo caso. Por eso no tenía rabia. No me quedaba. Ahora la tenías tú, y entre esos ojos morados y la sangre que corría por tu ropa, sabía que tu corazón palpitaba rápido y fuerte por la rabia que me tenías. La misma que yo te tuve. Rabia, esa que aparece como palabra en el diccionario en la seccion donde están las palabras con R.

lunes 18 de julio de 2011

Reventarte

Cuento escrito el 16/04/10

Bueno, no sé muy bien como empezó todo, pero esta bien, puedo empezar hablando de la banda. Si, la formamos porque estabamos cansados de estar comprando discos y esperando cosas buenas, al menos musicalmente hablando, siendo que podiamos hacerlas nosotros. Ya, habia un colega que siempre estaba inventando temas nuevos, y eran buenos. El metal rapido no era la mio, yo era mas de louisiana, onda stoner y sludge, hasta doom podia tocar un poco. Asi, en una tarde en que tomamos bastante, les fui mostrando mi discografia y todos quedaron maravillados como lo pulento que sonaban los temas y lo faciles que eran. Mi voz limpia no era buena, pero hacia buenos screamos y guturales, podia cantar con distorsion, a lo james hetfield, al menos asi era decente escucharme. Y comenzo el proceso creativo, mi colega siempre hacia las melodias, y ahi ibamos entre todos armando la letra. Hay una cancion, si, que era de especial cuidado. Se llamaba "reventarte", y la habia escrito yo completa. Era como la historia de mi vida. O al menos lo que sentia en ese momento. Se me ocurrio una vez despues de una tomatera, con la caña a veces vienen impulsos creativos, o quizas sea el intento del cuerpo por componerse mientras uno se distrae, en todo caso uno nunca para. El tema se trataba de un amigo, bueno, las historias mia y de mi amigo, como coincidian y lo raro que se ponia todo cuando algo como eso coincidia. Me costo defenderla, porque cuando se las explique al resto de los cabros, quedaron todos como espirituados. Mark me queria asesinar, decia que era un maricon de mierda y que me golearia si volvia a usar argumentos homosexuales para volver a escribir letras tan buenas. No era homosexual la letra, lo era la interpretacion. Bueno, jugaba yo con eso, porque me daba risa ver como reaccionaban los demas. El objetivo de la banda tambien era ese, siempre estabamos al borde de la censura, al borde de la expulsion, al borde de las sanciones y las multas y las leyes. Somos raros nosotros, supongo, no se si la gente lo hace. Yo no podria vivir si no lo hago, de repente me cuestiono que cómo puedo pensar tanta mierda y actuar tan normal. En detalle, la letra se trataba de como se iban enrrollando nuestras vidas, y al final descubriamos todo con nosotros mismos, "usando hasta nuestros cuerpos", y esa frase fue justamente la de la discordia. Mark decia que la gente iba a pensar que haciamos orgias poco menos para poder crear temas. Yo le dije que me importaba un carajo en todo caso lo que decia la gente, y que tampoco era secreto de quien trataba la cancion, y de qué habia pasado con esa persona. Mientras todos bebian, nosotros siempre nos quedabamos solos, conversando la mayoria de las veces, pero en ocasiones pasaban cosas mas menos brigidas. Nos besabamos, a veces, o a veces habia hasta sexo. Era pura experimentacion, como un "que pasaria si" constante. Nos queriamos, en todo caso, pero igual o un tanto mas que con el resto de los cabros. Supongo que por eso soy bisexual, pero no lo se en realidad. Veo mi futuro con esposa, e hijos, y ya no haciendo este tipo de cosas, no por que sea una inmadurez, simplemente porque creo que ya no lo necesitare. De eso, mas menos, trataba la cancion. De romper las reglas de la cabeza. Yo quería a mi amigo, sentia algo raro con el, como que el resto de la gente la puedes definir, sabes que va a hacer, que no, que gustos tiene. Con el no. Lo odiaba, a veces, por impredecible, porque no hacia lo que se suponia que debia hacer. Algunas veces que nos quedabamos solos, nos agarrabamos a combos. Siempre me vencio, yo era mucho mas liviano que el. Una vez me volo un diente. Cai noqueado al suelo, dejando una mancha de sangre en la pared. Obviamente estaba ebrio. Me acuerdo de todo si, hasta del por que llegamos al extremo de pelear. Me sacaba toda la rabia con el. Lo odiaba por momentos, se lo decia abiertamente. A nadie le gustaba que yo me enojara, porque agarraba mis cosas y me iba, estuviese donde estuviese. Pero tampoco me decian nada. Como que todos me daban licencia para llorar, gritarles, enojarme, hacer todo y nunca me reprochaban nada. Supongo que es deber de ellos en todo caso. Pero cuando les mostre la letra de esa cancion si se enojaron y me retaron. Yo no entendia nada. Pensaba que ese lado de nosotros dos ya lo conocian. Mark me tomo del cuello y me dijo que me iba a sacar la mierda si yo era maricon. Le recorde todas las historias que contaba yo ebrio, de minas que no me pescaban. Ahi le volvio el juicio. Cuando me solto, le dije que de todas formas, me moria de ganas de agarrarme a combos con el. Se fue hacia mi y me mando un puñete en la guata y despues un rodillazo en la cara. No me dejo marcas ni nada. LOs cabros tampoco hicieron nada. Una vez yo y mi amigo nos pusimos a pelear en frente a todos. Yo perdi, y mientras me daban golpes en la cara, uno tras otro, y saltaba la sangre hacia el suelo, los demas miraban y nadie hacia nada. No me habria gustado que se hubieran metido, en todo caso. Me gustaba sentir al otro, interceptando su vida con la mia en el universo. Supongo que de eso se trataba la cosa. Nunca nos besamos, ni siquiera nos tocamos, en frente de ellos. Ellos sabian que lo haciamos, pero no decian nada, asi como no decian nada cuando me veian la cara hecha mierda al otro dia. Nada de nada. No he conocido a nadie, más que a mi amigo al que le hice la cancion, que haya hecho eso antes. Bueno, aparte de mí, obvio.

viernes 24 de junio de 2011

Lluvia de/e ideas

No te creas que me rindo por estar acá, a kilómetros. No más juegos por favor. Me re cago del frío mientras tú quizás te quemas, porque el cuentito del niño bueno no me lo creí, disculpa, ise lo mejor que pude, no me lo creí. Es más, creo que mentiste abiertamente, incluso malignamente. Te odio de repente, sabes? te odio en secreto. Rabia ya no te tengo, porque ese día la solté toda. Debí haberte sacado la cresta, estabas ahí, pero no sé, no pude. No pude no más. La razón principal por la que te odio es precisamente porque te amo y se hace una especie de equilibrio que no entiendo y no kiero tratar de entender porque tú mismo me dijiste que no y a la mierda. No sé si sea capaz de decirte esto la próxima vez que pueda, seguro habrá otro tema, alguna volada propia de alguien que quiera compartir. Mucho alcohol y poca gente, la cosa se torna adicción y la vida se va a la mierda. Y claro, mientras me desvelo trabajando y peleando y discutiendo de las habladurias del mundo tu te vas a la mierda y no te importa que a mi no me importe que me destroce el corazón solo pensar en vos y saber que estas en un lugar muy frio, pero te gusta. Sn solo abladurias las que creo y las que me se y las que peleo por ellas, pero ahi estan, no se, es mejor que nada. Tengo cosas malas en mi, mejor hacer algo bueno con la poca mierda que puedo aser para que el mundo sea un mejor lugar, ya que me quiero cagarlo entero y mandar a la mierda las cosas. Y eso es algo tuyo, no es mio. No estaba en mi. Tu lo pusiste en mi cabeza y hasta alli llego la psicodelia y las naranjas. Preferiria de pronto no haberte conocido jamas y seguir cagado por otras cosas. Pero no sé, aparte de que es inutil toda esta mierda que hago y escribo, es necesaria. Tú eras necesario. Ya sé que yo no lo soy, pero puta, tu ermano me dio una mision y ahí quede. Sin saber que le dio sentido a mi vida, pero cuidarte es una responsabilidad muy grande, frente a la que solo puedo volverme pervertido y trastornado y drogadicto. Y sale la rabia y las ganas de decir esa mierda que nadie quiere, pero soy tímido, sabes? no puedo pararme frente al mundo y gritar huevaas. Para qué? Nadie trabaja sin paga, y a mi me deben como 3 años.
No es mi deber cuidarte, pero es algo que asumí. Y bla bla bla y bla bla bla. No puedo seguir durmiendo con la puta idea de que quizas te mataron y andas pululando la ciudad como un fantasma. Tampoco la idea de que estas follandote a la mejor de las minas mientras yo me inutilizo masculinamente quedandome en casa. Eso es pura mierda, te dije que habia pura mierda, pero eso es lo que pienso. Pura mierda. A nadie le gusta escuchar la mierda, quieren escuchar lo bueno, ¿y lo malo? Ahí queda. A nadie le importa la huevá que pienso cuando estoy solo y cuando el cigarro se acaba y lo piso y parece una piscina sin fondo y me quedo pegado en el vórtice abismal transdimensional y no me muevo porque no quiero moverme. El ataque de panico me llega en la cama cuando no estoy con vos y como siempre duermo solo todas las noches son trastornos de panico y arritmia y mierdas raras.
La ciudad me llama a ser vagabundo, la tele igual. Mandar todo a la mierda y salir con mi guitarra a vivir. Pero quiero demasiado a mis padres y no les haría eso. Además, han gastado mas plata que la cresta en mi y seria un desperdicio desaparecer. Pero no se, tampoco me atrevo, puedo vivir el frío y el ambre, pero no se, me falta alguien siempre que me apoye, moriria igual al primer dia. El otro dia cuando estaba mas volado que la cresta escuché una pareja follando contra una reja y senti una especie de envidia y asco y ganas de salir arrancando desde y hacia el lugar, todo y nada, lo de la particula cuantica, el gato de schrödinger. Al gato lo meten a una caja, se puede follar o no a la gata y la posibilidad aumenta si existen variables homosexuales en el juego y el instinto y el celo y toda esa cosa primitiva que negamos pero es nuestro valor absoluto a fin de cuentas. El hecho no queda más que en la posibilidad, y la mente es como un proyector de posibilidades que caga a la gente. La mente no se sabe si es maldicion o bendicion ahí y al fin y al cabo todos hueviamos porque existe la mente. Si no existiera, no hay nada.
Me quiero puro virar y olvidarme de tí, ya completamente seguro de que estaba obsesionado y me gustaste un tiempo y ya no sé, perdió la magia. Igual dificil enamorarse de alguien que le importa todo esto una mierda, y no se si me quiere o me odia o me ama o tal vez me quiere matar. Me daría gusto morir por tu mano, pero no quiero morir aún. Ya he muerto muchas veces pa seguirme metiendo en huevás.
Pero aquí estoy, despues de todo, entero, entero cagado de frio y con un poco de hambre. Por eso me gusta la hierba, porque me olvido de tí y de mi corazón de mierda y el miedo y el pánico y todo este sistema de mierda. Ahí no pienso mierda, no quiero cagarme a nadie ni al mundo y soy quiza todo un amor de persona. Pero ese no soy yo, y mientras no sea yo alguien que me caiga bien, no se, no me voya sentir completo. Aparte, quiero tener hijos y me gustan mucho las minas para que nosotros podamos concretar algo, ahora que no quiero digo esto, haha, claro, si no cómo. No sé como me iré a sentir despues, primero estaba la musica y eso era lo máximo, despues la cambie por esto de la ciencia, y ahora el amor... no sé qué sigue, ojala algo que no me cague tanto y tenga aptitud pa eso. De seguro escribir no estaba en el programa.